Representación y defensa a particulares y empresas en procesos mercantiles, civiles, laborales y contencioso-administrativos en todas las instancias judiciales, gozando de una particular e intensa experiencia en el orden contencioso-administrativo.

Sobre la base de un asesoramiento preventivo adecuado, se agotan las posibilidades de solución extrajudicial del conflicto surgido, recurriendo en su caso, a procesos arbitrales.